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Salamanca, en busca de la rana

2019-07-04

Un paseo por las historias que se escuchan por las calles de la ciudad

A orillas del río Tormes y pegada a Portugal se encuentra esta ciudad, conocida, entre otras muchas cosas por su ambiente universitario y por sus encantos y bellezas por descubrir. Repasamos las historias y leyendas que hacen de Salamanca una ciudad tan especial.

Frente a la fachada de la Universidad de Salamanca hay una estatua de Fray Luis de León que mira directamente a la entrada. Cuenta la leyenda que oculta en la fachada hay una rana, y que si el estudiante la encontraba mirando desde la estatua aprobaría el examen. Muchas personas que se acercan a la ciudad prueban suerte. ¿La has visto alguna vez?

¿Sabías que la catedral tiene un astronauta? En 1992 Miguel Romero talló un astronauta durante la restauración de la catedral, de cara a las futuras Edades del Hombre que tendrían lugar al año siguiente. Se encuentra en la puerta Ramos de la Catedral, frente a la plaza de Anaya.

Uno de los monumentos más significativos es la Casa de las Conchas. Construído a finales del siglo X cuenta con 300 conchas decorando su fachada. Dice la leyenda que hace mucho, los Jesuítas querían demoler el edificio para que su iglesia luciese mejor. Para ello ofrecieron una moneda de oro puro por cada concha, y desde entonces se cree que debajo de cada concha todavía se guarda ese tesoro.

Hay un palacio del siglo XVI que es conocido como La Casa de las Muertes, porque, en sus ventanas, hay esculturas de calaveras. Cuenta la leyenda que dos amantes fallecieron y fueron encontrados entre sus cimientos. Otra historia que se escucha en las calles de Salamanca es que María la Brava asesinó a varias personas y enterró allí sus cadáveres. Quizá por eso tiene esta casa un nombre tan inquietante…

Salamanca sirvió de inspiración a Fernando de Rojas para escribir La Celestina. Dicen que la novela está ambientada en los jardines que llevan ahora el nombre de Huerto de Calixto y Melibea. Muchos turistas visitan el jardín para tirar una moneda y sellar su amor en el pozo.

Hay una cueva en la ciudad conocida como Cueva del Diablo. Se dice que este se dedicaba a impartir clases en esta cueva a un grupo de estudiantes y que, cuando terminaba, uno de los alumnos debía quedarse con él como pago. Uno de sus elegidos fue el Marqués de Villena, que según cuentan consiguió escapar de sus garras, pero perdió su sombra al abandonar la cueva.

La última leyenda que os traemos en el blog de hoy es quizá una de las menos conocidas de la ciudad.  Dicen que un día escapó un toro bravo por las calles de Salamanca. Al llegar a una de las calles más pronunciadas de la ciudad, San Juan de Sahagún mandó parar al animal diciéndole: “tente, necio”. El todo se paró y los ciudadanos se tranquilizaron. Tiempo después se le dio a esa calle el nombre de Tentenecio.

San Juan de Sahagún fue protagonista de otra historia en la ciudad. En 1945 un niño cayó a un pozo, y, como no llegaban a cogerlo, el santo hizo subir el agua hasta que llorando alcanzó la boca del pozo. Hoy San Juan de Sahagún es el patrón de a ciudad.

Ya sabéis que nuestros Goazers os ayudan a recorrer Salamanca. Mialmaviajera nos invita a un Fin de semana en Salamanca Monumental; mientras que Yentci no hace un recorrido de 2 increíbles días en Salamanca.

¿A qué esperas para hacerte Goazer?