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Vitoria, la ciudad verde

2019-08-01

Aprovechando su Aste Nagusia, recorremos las historias más curiosas de la ciudad

El próximo domingo día 4 de agosto arrancan las fiestas de La Blanca 2019 con la bajada del célebre Celedón desde el cielo con su paraguas. Es una ciudad hecha para sus habitantes, donde la calidad de vida es sensacional, todo está cerca y lo rodea el Anillo Verde, seis grandes parques que sirven como pulmón.

Vitoria, además, tiene muchas leyendas y curiosidades que la rodean. Empezamos el recorrido por estas historias en la Plaza del Machete. Entre la Iglesia de San Miguel y el Palacio de Villa Suso se encuentra esta plaza de nombre tan particular. Si miramos en dirección al ábside de la iglesia, nos encontramos con una urna en cuyo interior hay un machete. En la Época Medieval, cuando el Procurador General renovaba los juramentos de los miembros del Concejo de la ciudad y, para ello, debían jurar sobre un machete con el que se les cortaría la cabeza en caso de incumplirlo. En 1841, Vitoria asistió al último juramento de una tradición de cientos de años, nada menos que 365.

En Villa Suso, durante las obras de rehabilitación que se llevaron a cabo en 1982, se descubrieron unos restos humanos de una adolescente. Hay quien dice que la joven llevaba un bebé en sus entrañas y alguien la emparedó viva, guardando el rictus su expresión de terror para siempre. Otros comentan que pudiera ser la hija del dueño del palacio, que nació con algún tipo de deformidad. También se ha oído que era la amante del señor que comenzó a dar problemas. Nadie sabe cual es la verdadera historia que se esconde detrás de la muchacha emparedada.

En la calle Olaguibel, dentro de la delegación Estatal de Hacienda, se da lugar un misterio que todavía nadie ha conseguido resolver. Los guardias de seguridad han bautizado con el nombre de Andresito a un fantasma que vaga por los pasillos del edificio durante la noche. También hay quien ha escuchado voces de niños jugando y cantando, hay grabaciones de extrañas figuras con túnicas, risas que se escuchan en mitad de la noche… Todas estas leyendas rodean el lugar, ¿serán ciertas? Fue tal el miedo que causaron entre la gente que tuvieron que sustituir a los guardias de vigilancia por cámaras de seguridad.

¿Buscas el edificio más estrecho? Ve a la calle Portal de Castilla, en el número 1 encontrarás un inmueble en el que te preguntarás cómo han conseguido meter una cama, un baño o un sofá. La fachada engaña, el inmueble se ensancha en el interior. Si lo que buscamos es la calle más estrecha debemos ir hasta el cantón de San Roque. En la época medieval, los cantones de la “almendra” tenían aproximadamente la misma medida. Todos, salvo el de San Roque, fueron ensanchados como medida higiénica para que el aire ventilase mejor.

¿Sabes cuál es el símbolo de Vitoria-Gasteiz? Si te fijas bien en las farolas de la ciudad podrás encontrar una cruz patada, que se distingue porque sus brazos se estrechan al llegar al centro. Se asocia con los caballeros templarios, aunque más tarde fue empleada por los teutónicos.

Por último, vamos a hablar del pozo de la Plaza de la Virgen Blanca. Los ríos que abastecían de agua la ciudad (Abendaño, Zapardiel y Batán), no llevaban suficiente agua para sus habitantes, por lo que el consistorio encargó realizar un pozo artesiano. Un famoso ingeniero francés, M. Alphonse F. Richard, elaboró un estudio que señalaba que el mejor lugar para obtener agua del acuífero victoriano era en la Plaza de la Virgen Blanca. En 1877 comenzaron a excavar y durante 5 años no cesaron las obras. En 1882, suspendieron los trabajos cuando habían alcanzado los 1.021 metros al no haber alcanzado agua. Finalmente, el pozo se tapó y se comenzó a traer agua del Gorbea al depósito del Campillo, inaugurado en 1884. Con el tiempo se supo que el agua estaba a 2.800 metros de profundidad.

Aprovecha las fiestas de la localidad para compartir tus mejores postales en Goaz. Además, desde el 4 al 9 de agosto, las guías de Vitoria en el perfil de Goaz Official serán gratuitas, para que puedas disfrutar al máximo de la ciudad.